En la sala de la familia Cruz, una mujer es confrontada por miembros (Nina y Paula) que la humillan, la acusan con la frase '¡aún así te atreves a golpear a mi ex!' y le exigen quitarse la ropa. Ella responde devolviendo regalos simbólicos, un collar, zapatos y un pantalón, y recuerda cómo vivió veinte años recogiendo sus sobras. La discusión escala hasta que anuncia su partida: a Jorge le advierte que no volverá ni aunque él se arrodille. Se marcha dejando la advertencia de que no la busquen cuando su sueño de familia rica se rompa.