En este episodio, una mujer contrata a Felipe como su chofer personal tras que él les salvara en una situación de peligro, acordando un salario de $10,000 exclusivamente por el trabajo de conductor. Ella impone reglas estrictas para mantener distancia y privacidad, amenazando con despedirlo si las incumple. Cuando Felipe toca un objeto prohibido, es despedido pero luego detenido por ella. Descubren múltiples micrófonos ocultos en la casa, revelando que alguien los está espiando. Ante la amenaza de más peligro, Felipe propone también ser su guardaespaldas, aunque eso tiene un costo extra, dejando abierta la decisión final.