Román y una mujer discuten sobre el espacio para dormir en su pequeño patio, donde ella termina aceptando un cojín viejo para meditar mientras él se queda con la cama. Román menciona que ese cojín fue usado por él bajo el árbol de bodhi. Más tarde, se revela que la técnica de espada suprema de su secta fue enseñada hace años por un maestro misterioso a la líder fundadora, pero ninguna sucesora ha logrado dominarla. La mujer se pregunta si Román podría ser ese maestro oculto y si él le enseñará la técnica personalmente, dejando la incógnita abierta.