Isabella se prepara nerviosa para la llegada del nuevo presidente de la empresa, sin recordar que es Ismael, su exnovio. Mientras atiende a su perro Lucky y recibe la noticia por teléfono, se apresura a arreglarse para enfrentar a su jefe estricto y frío, responsable de poner orden en la compañía. Al recibir a Ismael, Isabella queda impactada al verlo de nuevo, enfrentando la difícil situación de tener que trabajar bajo su mando. El episodio termina con la incertidumbre de cómo manejará esta inesperada y tensa confrontación laboral y personal.
Ismael asume la presidencia en Grupo Sol y presenta al equipo de secretarias, entre ellas Isabella. Esta última descubre que su nuevo jefe es su exnovio, a quien dejó hace cuatro años, lo que genera tensión inmediata. Mientras Ismael recuerda su ruptura y exige que no se tomen decisiones sin su permiso, Isabella enfrenta su incomodidad al retomar contacto laboral con él. El conflicto escala cuando él exige explicaciones y ella se muestra evasiva. El episodio termina con Ismael pidiendo organizar un asistente temporal, dejando abierta la incógnita sobre cómo manejarán su delicada relación profesional y personal.
Isabella enfrenta la inesperada revelación de que su nuevo jefe es Ismael, su exnovio a quien dejó hace cuatro años. Mientras lidia con rumores sobre su vida personal y la noticia de que Ismael planea casarse con otra mujer, Valeria, Isabella duda si renunciar para evitar conflictos. Sin embargo, reconoce que su avance laboral es importante y se resiste a rendirse. El episodio termina con Recursos Humanos anunciando que Isabella será la asistente temporal de Ismael, obligándola a enfrentar de nuevo su pasado y un futuro incierto junto a él en el trabajo.
Isabella enfrenta un cambio inesperado cuando su ex, Sr. Ismael, se convierte en su nuevo jefe y le asigna un puesto como asistente, pese a su resistencia. Al descubrir que su salario sería reducido al nivel de una pasante durante el periodo de prueba, decide renunciar, frustrada por la situación. Su amiga Carla nota su tristeza y la invita a cenar, pero Isabella está distraída por la adaptación de su mascota Lucky y errores en el trabajo. Más tarde, Ismael la lleva a inspeccionar un auto eléctrico inseguro, generando tensión sobre su futuro laboral, dejando abierta la decisión final de Isabella.
En este episodio, Ismael ordena destruir un auto que considera inseguro y promete comprar uno nuevo para la empresa. Al provocar un choque leve con otro vehículo, se genera un conflicto con la conductora, quien se niega a aceptar un reembolso y solo pide una calcomanía para su coche. La tensión crece cuando otro hombre cuestiona la actitud desafiante de la mujer hacia Ismael. Finalmente, Ismael exige que ella recoja las llaves del nuevo auto en su oficina al día siguiente, dejando abierta la incógnita sobre cómo enfrentarán esta inesperada confrontación.
Isabella se sorprende al descubrir que recibió un ascenso y un aumento del 60% en su sueldo por parte de su nuevo jefe, el Sr. Ismael. Aunque intenta mantener la compostura, empieza a empaquetar sus cosas porque las emociones afectan su rendimiento. El Sr. Ismael la llama a su oficina, donde insisten en que acepte la compensación por un accidente con su auto, ofreciendo incluso efectivo. Luego, el jefe le ordena cambiarse de ropa para acompañarlo a una reunión con un cliente, pero Isabella intenta resistirse, lo que genera una breve confrontación sobre la autoridad en la oficina.
Isabella enfrenta una tensa confrontación con su ex y jefe, Ismael, cuando se burla de su nueva relación y muestra celos disfrazados de confianza. Mientras enfrenta esta situación laboral incómoda, Isabella recibe una oferta de dinero para tratamientos para su padre, condicionada a dejar a Ismael, a lo que se niega. Más tarde, su padre gravemente enfermo le revela que su enfermedad es incurable y que ha preparado un regalo para su cumpleaños. Tras un último momento emotivo, su padre fallece, dejando a Isabella enfrentando su dolor y la difícil decisión sobre su futuro con Ismael.
Ismael enfrenta la difícil realidad de que su ex pareja ya tiene a otro hombre mientras lidia con la presión de su nuevo trabajo como jefe. Cuando una asistente toca la pulsera de su novio y se muestra emocional, Ismael la reprende con dureza, revelando su límite para la debilidad en el ambiente laboral. En el trabajo, Ismael es blanco de burlas y acoso por parte de un compañero, Reyes, quien insinúa la relación íntima entre Ismael y la asistente. La confrontación escala hasta que Ismael defiende firmemente a la mujer, revelando que es su novia, poniendo en riesgo un trato importante y dejando abierta la reacción del resto del equipo.
Ismael, jefe del Grupo Sol, cancela un trato importante con el Grupo Reyes y expulsa con seguridad a alguien de la empresa. Una mujer insiste en que se equivocó y ruega que no cancele el acuerdo, mientras él insiste en mantener distancia emocional afirmando que su relación es estrictamente laboral. Más tarde, Ismael se enfrenta a Valeria, quien le reprocha no volver a casa tras cuatro años y lo acusa de abandonar a su familia. Ismael responde con frialdad, defendiendo su independencia y rechazando sus intentos de control. El episodio termina con una tensa despedida al borde de la calle, con una decisión no resuelta sobre su vínculo familiar y personal.
Isabella enfrenta un conflicto urgente cuando su nuevo jefe, Ismael, le pide la dirección donde vive. Temiendo que descubra que le robó su perro Lucky, ella inventa una dirección falsa para evitar ser descubierta. Ismael llega tarde a la oficina y nota la audacia de Isabella al mentirle. Mientras tanto, Isabella cuida a Lucky, quien parece haber engordado mucho. Ismael se entera de que Isabella se llevó a Lucky sin decirle, y confronta la traición, reprochándole que, aunque tomó al perro, la dejó abandonada a él. La tensión queda en suspenso mientras ambos deben enfrentar esta nueva realidad.