Ismael asume la presidencia en Grupo Sol y presenta al equipo de secretarias, entre ellas Isabella. Esta última descubre que su nuevo jefe es su exnovio, a quien dejó hace cuatro años, lo que genera tensión inmediata. Mientras Ismael recuerda su ruptura y exige que no se tomen decisiones sin su permiso, Isabella enfrenta su incomodidad al retomar contacto laboral con él. El conflicto escala cuando él exige explicaciones y ella se muestra evasiva. El episodio termina con Ismael pidiendo organizar un asistente temporal, dejando abierta la incógnita sobre cómo manejarán su delicada relación profesional y personal.