Renata está atrapada bajo un sello del que no puede salir, mientras Luciano llega solo para ayudarla, pero resulta insuficiente ante Sebastián, quien domina los Nueve Sellos del rey Inmortal y amenaza con hacerle daño. El dilema surge porque el maestro de Luciano, esperado para reforzar la defensa, no ha llegado. Ante la urgencia, otro personaje se ofrece a ayudar a Renata a romper el sello y sugiere acudir a la Alianza del Destino para pedir ayuda al Sabio del Destino. La tensión crece cuando se cuestiona la valentía de Sebastián para enfrentar directamente a los presentes, dejando abierto el desafío inmediato en la confrontación.