Mateo descubre que Isabel está en el pueblo Pérez, donde planean demoler. La búsqueda se basa en una marca de nacimiento en forma de mariposa y un colgante familiar que ella lleva. Mientras su tío Emilio y otras figuras esperan en la sala, Mateo informa que la firma del contrato de demolición, valorado en 20 millones, sigue en pie. Al mismo tiempo, Sofía Flores, afectada por la situación, recibe el aviso de que debe dejar su hogar, ya que su padre adoptivo sólo dejó una compensación de 2 millones. El episodio termina con Sofía enfrentando el dolor de ser expulsada bajo esta condición.