Después de que Domingo pasa la noche con una chica, la abuela de ella le exige que se haga responsable. Domingo intenta solucionar la situación ofreciéndole dinero, pero la joven rechaza la compensación, sugiriendo que deberían casarse para formalizar la relación. La abuela insiste en que, según las tradiciones de su aldea, quien quita la virginidad de una mujer debe casarse con ella. A pesar de saber que padece una enfermedad grave, la joven decide aceptar el matrimonio, dispuesta a enfrentar el futuro aunque su tiempo sea limitado.