Domingo sufre una recaída de su enfermedad y es hospitalizado de emergencia, lo que provoca preocupación en su familia. Mientras tanto, su madre culpa a Nuria por el deterioro de su salud, pues cree que el estrés por la boda empeoró la situación. En el hospital, la madre de Domingo presenta un testamento que otorgaría toda su fortuna a Carla, insistiendo en que Domingo firme antes de que su estado empeore. Domingo, débil pero consciente, enfrenta la presión de decidir sobre su herencia, mientras la tensión crece y su firma aún está en duda.