En este episodio, Kazuma visita inesperadamente la boda de su hijo, donde provoca un malentendido que termina con la despedida de una mujer presente. A pesar del choque, Kazuma insiste en asistir y revela que Yuki, el novio, es amante de la hija de una multimillonaria llamada Satomi Yukimura, quien lo apoyó para llegar hasta allí. Kazuma pide mantener un perfil bajo, mientras lidia con la presión de Yuki, que se impacienta por su retraso. El episodio termina con Kazuma reflexionando sobre ocultar su identidad durante 20 años y decidiendo que ya es momento de revelarse.