En este episodio, Yuki se sorprende al ver los lujosos regalos de boda que su padre ha preparado y sospecha que pudo haberlos conseguido de forma ilegal. El padre se defiende, afirmando que no hay nada ilegal y que los regalos vinieron de su suegro, con la intención de que muestren gratitud. Mientras tanto, el director del hotel, Soto, se disculpa por la falta de preparación del lugar para la boda y decide eximir todos los gastos como compensación, destacando la bendición especial que tiene la pareja. El episodio termina con alguien pidiendo detenerse, dejando abierta la siguiente acción a tomar.