En este episodio, Miranda y otra mujer son arrestadas y humilladas públicamente en la fábrica bajo la orden de una poderosa figura que amenaza con castigos extremos. Nuria, una de las detenidas, recibe una amenaza directa que pone en peligro a su familia si se hace daño. A pesar del miedo y la presión, se niegan a someterse. La tensión aumenta cuando Nuria sufre, y su madre oculta información para protegerla. El episodio culmina con un intento desesperado por evitar un daño irreversible, dejando en suspenso el destino inmediato de las protagonistas.