Sofía intenta regresar a casa, pero alguien la detiene y le exige que los acompañe para poder dejarla libre. Ella desconfía y propone un desafío para probar que llegará a salvo: un juego de puntería con réplicas de armas. El hombre, ex campeón de tiro, intenta intimidarla mientras compiten, dando una clara ventaja. Sofía, usando dardos en lugar de la réplica, desafía las expectativas y busca ganarle. La tensión crece cuando se enfrenta a la habilidad superior de él, y acaba en un momento clave donde su destreza será la que decida si puede irse o no.