En este episodio, Esti enfrenta una crisis de salud grave que alerta a su familia, especialmente a un hombre llamado Ramón, quien revela que sus ataques de asma son secuelas de un incendio donde salvó a una mujer llamada Elena. A pesar de las tensiones familiares y el resentimiento de un hermano, la familia intenta mantenerse unida durante un chequeo médico rutinario. El episodio culmina con el hallazgo de un voluntario tras cinco años de búsqueda, un giro inesperado que podría cambiar la situación actual y ofrece una salida incierta para Esti y su familia.