En este episodio, Esti descubre que Fortunita, su conejo preciado, ha sido accidentalmente sacrificado para hacer sopa por Santi, quien lo hizo sin intención al creer que la carne de conejo ayudaría en su recuperación. La revelación genera un conflicto tenso entre ellos, con acusaciones y pedidos de perdón. Aunque algunos intentan mediar y justificar la acción, la pérdida pesa fuertemente sobre Esti. La situación empeora cuando Esti cae en un estado inconsciente tras el incidente, mientras alguien observa con preocupación un objeto en sus manos, dejando la situación dramáticamente abierta a qué significará su inesperado estado.