La familia se prepara para una foto familiar que Esti siempre quiso, pero Santi insiste en que él es el verdadero hermano, mientras Esti es solo adoptivo, generando tensión. Recordando que hoy es el cumpleaños 18 de Esti, la familia se da cuenta tardíamente de que lo han olvidado y deciden buscarlo para estar juntos. Sin embargo, Esti reaparece rechazando a la familia y expresando que si pudiera elegir no volvería con ellos. Ante su amenaza de irse, la familia lo repudia y Esti decide alejarse, rompiendo definitivamente los lazos tras doce años de convivencia.