El presidente del grupo llega al hotel para una inspección sorpresa, generando tensión entre el personal. Chelsy recibe instrucciones estrictas de no moverse para causar una buena impresión, mientras un hombre intenta contactar a Javier pero lo disuade para que no acuda al lugar. La presión por la visita aumenta cuando detectan a una persona clave que buscaban, y el presidente exige ser llevado hasta ella. El episodio termina con la expectativa de la confrontación directa entre el presidente y esta persona, dejando en suspense las intenciones reales detrás de la inspección.