Cristina enfrenta sospechas luego de su aborto, ya que presenta náuseas causadas por medicamentos para activar la circulación. A pesar de que debería descansar varios días, vuelve temprano al trabajo, lo que desata críticas y advertencias de que puede haber complicaciones si aún está embarazada. Mientras Cristina lucha contra la presión y la desconfianza, revela que si no fuera por Anita, ya habría contraído matrimonio con Diego, y planea darle una lección para soportar la situación. Al final, Cristina ordena buscar ayuda para un asunto pendiente, dejando abierta la próxima confrontación.