Tras un encuentro nocturno, Matías le pide disculpas a su ex esposa, recordándole la condición de no volver a verse tras su divorcio. Ella admite haberse arrepentido. De pronto, una niña pequeña irrumpe llamándola "mamá", revelando que la mujer tiene una hija. Ante la sorpresa de Matías, ella afirma rápidamente que la niña no es suya, insinuando que se volvió a casar tras el divorcio. A pesar de declarar que lo sucedido fue un accidente y pedirle que no la contacte más, Matías la confronta más tarde al encontrar un regalo que él le dio aún en su poder, cuestionando por qué lo conserva, lo que deja al descubierto sentimientos no resueltos y contradice su intento de distanciamiento.