Una mujer enferma y débil se pierde en un lugar con senderos ocultos entre la maleza y es guiada por una niña pequeña llamada Lili. Aunque la mujer duda al principio, la niña logra mostrarle un sendero seguro, permitiéndole salir del confuso terreno. La mujer mejora visiblemente tras compartir tiempo con Lili, quien revela ser pequeña y desnutrida. Conmovida, la mujer decide ayudar a la familia de la niña y le pide que la lleve a su hogar, aunque éste está en un establo, generando incertidumbre sobre cómo trasladarla. El episodio termina con la mujer aceptando seguir a Lili mientras advierte que debe tener cuidado.