Lili, preocupada por el estado de su madre enferma, recibe la promesa de protección de su familia, especialmente de su padre recién nombrado comandante. Sin embargo, un sueño ominoso advierte que no solo ella, sino toda la mansión del comandante estará en peligro. Cuando una sirvienta informa que el comandante Nico ha regresado herido de una bala, la familia enfrenta la realidad de la amenaza que se aproxima. El episodio termina con la incertidumbre sobre la gravedad de la herida de Nico y el riesgo inminente que pone en alerta a todos en la mansión.