En este episodio, un hombre confronta al otro sobre la culpa que carga tras la muerte del padre de este último, quien lo había tratado como a un hijo y casi le entrega su empresa. La discusión revela resentimientos profundos: uno acusa al otro de ingrato y de llevar a la muerte al padre, mientras el acusado admite que su castigo es merecido. La tensión escala hasta que queda claro que el motivo real detrás de sus acciones se mantiene oculto, dejando al conflicto abierto y la verdad pendiente de revelación.