En este episodio, una mujer confronta a su esposo y le exige firmar el acuerdo de divorcio, declarando que ella es la que quiere separarse y se irá para no regresar. En la negociación se revela que la casa en disputa pertenece a la madre fallecida de ella, lo que tiene un valor simbólico y emocional importante. Mientras tanto, otro grupo planea obtener dinero golpeando a un hombre, acumulando ya una suma significativa. El episodio termina con la incertidumbre sobre el destino de este hombre y las consecuencias de la decisión final sobre la casa.