En este episodio, una mujer decide salvar a Nael, un demonio conejo mudo y esclavo, usando su sangre vital para curarlo. Nael pertenece a la raza más débil, exterminada por su falta de habilidades de combate, y fue envenenado para silenciarlo por una figura llamada la Loris original. La sanación agota a la mujer, pero consigue que Nael recupere la voz y baje su nivel de corrupción. A medida que Nael empieza a confiar y aceptar su ayuda, la mujer promete liberarlos a ambos y prepara a otros para lo que viene, dejando abierta la expectativa sobre cómo cumplirán esa promesa.