Yago se enfrenta a sus perseguidores tras escapar con alguien a quien llama su ama. Sin permiso del rey, intenta huir, pero es confrontado por otros que lo desprecian y lo llaman perro callejero por perder su magia y apoyar al nuevo gobernante. En medio de la batalla, su ama resulta herida, incapaz de defenderse contra varios atacantes. Yago desafía el peligro mientras sus enemigos ordenan matarla para obtener una recompensa extra. En el clímax, alguien advierte que esta noche la vida de Yago pertenece a otro, dejando en suspenso el destino de ambos y el control sobre su futuro inmediato.