Una mujer confronta a un hombre llamado Juan, reprochándole su inmadurez y su salida bajo la lluvia para comprar pollo asado, mientras ella debe preparar la cena para Leo al día siguiente. Juan regresa tarde, explicando que la tienda estaba cerrada y que la lluvia lo retrasó. Trae comida para el perro de Leo, a quien debe cuidar temporalmente, y pregunta si ella extraña a su papá, asegurando que volverá pronto. El episodio cierra con la mujer dejando entrever que esta situación podría ser la última vez, dejando en suspense una decisión o cambio inminente.