En este episodio, la duquesa favorece abiertamente a su hija ilegítima, Valentina, mientras desprecia a la heredera original debido a su poder demoníaco nivel F. La familia organiza una prueba de dominación esta noche, donde quien falle perderá su derecho a heredar. La original falla la prueba y sus demonios son transferidos a Valentina, poniendo en riesgo su futuro. Decidida a sobrevivir, la original sabe que debe rescatar a su demonio más fuerte. El episodio culmina con una confrontación inminente en la cual la lucha por el título y el poder demoníaco se intensifica sin resolución definitiva.