En este episodio, una mujer confronta a otra que no pertenece al hospital, acusándola de ser una amante no querida y amenazándola. La mujer que realizó una cirugía importante insiste en que solo ella puede salvar a la paciente, mientras un hombre llamado Elías es presionado para que le rompa la mano a la rival y así impedirle operar de nuevo. La tensión crece cuando la mujer revela que Elías y su suegra están de su lado, dejando clara su victoria momentánea. Sin embargo, promete no arrepentirse y advierte que en el futuro serán ellos quienes lamenten su actitud.