En este episodio, se anuncia que el emperador elegirá un consorte masculino, y todos los varones menores de 18 años pueden ser convocados al palacio. Morgan, un joven en esa edad, se enfrenta a la posibilidad de ser seleccionado, lo que genera ansiedad y tensión. El señor Beltrán llega con asuntos relacionados y observa a Morgan mientras este revela su deseo sincero de comer bien antes del procedimiento inevitable. El episodio concluye con Morgan aceptando que su destino está cerca, dejando en suspenso si será elegido para la selección imperial.