Román recibe la orden del anciano para entregar un objeto especial y renunciar a sus sentimientos por la líder santa si quiere cultivar junto a Julia. Aunque todos lo consideran inútil por acumular demasiada energía espiritual sin poder usarla, Román busca hallar un cuerpo espiritual innato para volverse inmortal. María, la santa, duda que Román la acepte por su rango y decide disfrazarse para acercarse sin intimidarlo. El episodio culmina con María preparándose para ocultar su verdadera identidad y confrontar a Román, dejando abierta la duda sobre cómo reaccionará él al saber quién es ella realmente.