Sofía necesita urgentemente un trasplante de corazón tras fallar una transfusión, pero el hospital no cuenta con un donante compatible. Manuel le pide a Luna, quien tiene un corazón artificial desarrollado por el padre de Sofía, que se lo ceda. Luna duda por el valor único del dispositivo y la historia entre ellas. Manuel propone dárselo solo si Luna acepta tres condiciones vinculadas a una tradición familiar y un compromiso próximo. Luna acepta bajo presión, pero la tensión crece por el precio de salvar a Sofía y la inminente fiesta de compromiso, donde todo queda en suspenso.