En este episodio, un grupo de mujeres enfrenta la prueba de interactuar con espíritus novios en ataúdes. Solo quienes respetan a los fantasmas y piden permiso para levantar el velo evitan castigos mortales. La protagonista, única en salir ilesa tras besar al fantasma, es revelada como la elegida por el novio espectral. Se muestra que los ataúdes con nombres están ocupados y los sin nombre son novios disponibles. La tensión crece cuando anuncian una segunda prueba: todas deben maquillarse y presentarse con su mejor aspecto para recibir a sus parejas fantasmales.