Olivia recibe informes sobre gastos excesivos y el robo de llaves y títulos de propiedad por parte de Flavio, quien comienza a comportarse de manera sospechosa. Decidida a protegerse, manda vigilarlo y guarda evidencias contra Sabina, implicada en la situación. Flavio, por su parte, planifica sorprender con un regalo para conmover y obtener dinero fácilmente. Mientras Olivia enfrenta la amenaza de un posible divorcio, Flavio trabaja hasta tarde en su último intento de controlar la situación. La tensión aumenta cuando Olivia se prepara para confrontar a Flavio y prevenir el desenlace que ambos temen.