Flavio enfrenta una confrontación cuando una mujer lo acusa de jugar con un amigo justo antes de la ceremonia de firma con el Grupo Montelar. La tensión sube mientras la mujer intenta hacer que Flavio abandone el evento, pero él mantiene su postura. Paralelamente, se revela una transacción corrupta: diez millones entregados al gerente Felipe para asegurar una ganancia exclusiva en la ceremonia. Finalmente, aparece Francisco Coronado, CEO de Montelar, quien se presenta a Flavio, generando un giro inesperado que deja en suspenso la dinámica próxima entre ambos en medio del conflicto empresarial.