Luciano, líder del búnker subterráneo, enfrenta un juicio cuando una facción revela que él manipuló a los sobrevivientes con videos falsos, ocultando que los gigantes ya desaparecieron. Acusado de tiranía y engaño durante treinta años para mantener a la gente recluida bajo tierra, Luciano intenta defenderse ante su hija adoptiva, ahora gobernadora, y la resistencia. La oposición exige recuperar la superficie y acabar con su dominio. El episodio concluye con Luciano amenazando que salir significa enfrentarse a los gigantes, dejando la verdadera condición del mundo exterior en duda y la decisión colectiva aún pendiente.