El nuevo comandante Bruno llega a Mudeste con su hija Lili pero enfrenta desconfianza de la Banda del Dragón, que controla la zona. Para ganarse su lealtad, debe pasar una prueba: identificar la verdadera cabeza de jade entre seis esculturas idénticas. Su fallo significaría ser expulsado y desencadenar violencia, pues la mansión está rodeada por la banda. La dificultad aumenta porque todas las cabezas parecen iguales y la situación es tensa. Al final, la hija de Bruno toma la valiente decisión de señalar cuál es la verdadera cabeza de jade, poniendo en juego el rumbo inmediato de su futuro en Mudeste.