Un grupo se adentra en una gruta sellada durante diez años, descubriendo que no hay bestias como se rumoraba. Sin embargo, una poderosa Formación de Espadas aún resiste, defendida por tres guerreros que avanzan rápidamente hacia ellos. Mientras evalúan si enfrentarlos o ahorrar energía para romper el sello, surge la idea de usar los cuerpos enemigos como recipientes. Revelan que las bestias podrían estar selladas dentro y que la espada central es la Espada Bermellón de la emperatriz. Al no encontrar a Sebastián, su supuesto guardián, intentan desafiar a los enemigos, pero la batalla presenta un riesgo creciente a medida que se acerca el momento de romper el sello.