Después de despertar su mecha innato y recuperarse en el hospital tras una derrota que costó la vida de Fermín, Lucas recibe el apoyo de su hermana Ximena y su primo Nico, quienes le ofrecen protección y le explican la importancia del Jade Psíquico heredado de sus padres muertos. Mientras Ximena se prepara para la competencia familiar que decidirá la sucesión como joven matriarca, enfrenta el desprecio y las amenazas de otros miembros de la familia Cruz, quienes exigen entregar el jade para custodia. La rivalidad se intensifica justo cuando la prueba final está próxima, poniendo en juego el futuro de la familia y el poder de Lucas.