Daniela discute con su madre sobre la decisión de qué objetos conservar en casa, defendiendo sus recuerdos frente al desprecio materno. Mientras tanto, Teo observa la difícil realidad económica familiar: tras gastar en sobornos por un reciente escándalo, solo quedan 40 dólares y algunos cupones para comprar comida. La presión crece porque Teo debe enfrentar un año en el campo, y el dinero no será suficiente. El episodio termina con la incertidumbre de cómo resolverán su precaria situación, justo cuando Teo decide salir a hacer compras, dejando abierta la tensión sobre el futuro inmediato.