Julio está nervioso esperando a Elisa, quien llega minutos tarde y atrae toda su atención, dejando de lado a otra mujer que intenta recuperar su afecto. Esta mujer, resentida, revela que Julio solo ve a Elisa como una asistente para resolver sus problemas y lamenta cómo ha cambiado su relación, desde respeto a desprecio. Ella intenta acercarse a Fernando, el hombre que realmente quiere, pero él no aparece y en su lugar habla con otra persona que la aconseja usar la astucia para ganarlo. El episodio termina con la mujer enfrentando la dura realidad de su situación y la dura reputación de Fernando.