Sofía se enfrenta a una orden urgente: ingresar a la suite presidencial del Hotel Noche Oscura para drogar a Fernando Mendoza. Julio la ha convocado para crear una escena que convenza a Elisa, quien detesta la traición y la suciedad, y ha usado a Fernando antes. Aunque inicialmente Sofía obedece para Julio, decide que esta vez la acción será por ella misma. Al llegar y prepararse para cumplir la misión, duda si todo estará bajo control, mientras se plantea mostrarle a Julio de qué es capaz Fernando.