Raquel Santos debe elegir urgentemente un esposo entre diez candidatos para obtener el 10% de las acciones y proteger su poder en el Grupo Santos contra su madrastra. Cuando intenta formalizar el matrimonio, descubre que el candidato seleccionado ha sido cambiado por el abogado traidor Muñoz, quien ha infiltrado espías. A pesar de la traición y la presión, Raquel propone matrimonio a un hombre desconocido ofreciéndole el control y lujos a cambio, asegurando su futuro. Sin embargo, el episodio termina con un problema inesperado: el auto blindado para llevarlos está dañado, complicando su plan inmediato.