Una mujer llamada señora Santos se enfrenta a la llegada inesperada de un hombre que afirma ser su esposo. Aunque inicialmente duda y reprende su visita, él insiste en cuidar de su salud, ofreciéndole una cena con hierbas medicinales. Ante su escepticismo, él revela que sufre de osteoporosis y asegura que podrá recuperarse pronto. Sin embargo, la mujer desconfía y finalmente califica la cena como veneno, dejando en incertidumbre si la intención del hombre es ayudarla o dañarla. El episodio concluye con esta sospecha que impulsa la tensión entre ambos.