Durante una noche ventosa, una mujer se lesiona el pie y un hombre llamado Leo, conocido por su TOC de limpieza, rompe su propio límite al recoger fresas caídas para ayudarla. A pesar de rechazarlo inicialmente por su pasado duro, la mujer cae ante la persistencia y cuidado sincero de Leo, quien la acompaña incluso al hospital y le ofrece dulces para mitigar el amargor de la medicina. Su relación avanza rápidamente hasta comprometerse y planear una familia. Al final, surge la sospecha de un posible embarazo, lo que anticipa nuevos desafíos y decisiones para ambos.