Sofía sufre una crisis repentina que alerta a quienes están a su alrededor, quienes se apresuran a socorrerla y estabilizar sus signos vitales. Mientras la atienden, otra mujer observa sus movimientos, reconociendo habilidades médicas similares a las de Sofía. La tensión crece cuando alguien recuerda un pasado de traición entre amigas, y una solicitud desesperada de ayuda es rechazada, culminando en un enfrentamiento violento. La escena deja en suspense la condición de Sofía y la escalada del conflicto personal, poniendo en duda las lealtades y la supervivencia inminente de los personajes involucrados.