Paula confronta a Leo tras enterarse de que mantiene a una amante con su dinero y que ordenó golpear a su familia al descubrir el secreto. Leo niega las acusaciones y evita asumir responsabilidades, mientras Paula y su madre exigen justicia y expresan su rechazo hacia él. La tensión crece cuando Leo intenta justificar sus actos y Paula lo reprende por su arrogancia y falta de respeto. El episodio termina con Paula ordenando a Leo que se marche, dejando claro que la relación está rota y que él debe enfrentar las consecuencias de sus acciones.