En este episodio, un hombre intenta rescatar a una mujer de un objeto que estaba a punto de caerle encima, pero en el proceso tropieza y termina abrazándola accidentalmente. La mujer lo acusa de tener intenciones perversas, ya que percibió que él la sostuvo con fuerza y miró sus labios. Él se disculpa diciendo que no pudo resistirse debido a la suavidad de sus labios, lo que desata la molestia de ella. Finalmente, él decide dejar de perseguirla, instándola a cambiarse y evitar más conflictos, pero la tensión queda abierta para lo que viene.