En este episodio, el director Luján enfrenta una crisis cuando la jefa de enfermeras lo acusa de negligencia tras el agravamiento de un paciente durante la noche, culpando falsamente a Renata, una trabajadora fuera de turno. Presionado por la jefa y ante la amenaza de perder su puesto, Luján duda sobre cómo actuar. Además, Renata sufre un altercado y recibe solo heridas leves tratables con pomada. El episodio termina con Luján enfrentando la difícil decisión de proteger a su equipo o ceder ante la presión, mientras la situación en el hospital sigue tensa e incierta.