Aurora confronta al Sr. Quintana al pedirle el divorcio, generando una fuerte tensión debido a su posición crucial para un ascenso laboral. Ella está cansada de sus líos con Sofía y exige cerrar el capítulo de su relación, lo que él percibe como un golpe a su carrera. La situación escala cuando se revelan conflictos pasados sobre sus verdaderas intenciones y emociones agridulces. Mientras tanto, en la fábrica mecánica, surge suspicacia sobre la presencia de Aurora y la posición de Felipe como posible jefe de un grupo, planteando decisiones clave que cambiaron el rumbo en medio de una cuenta regresiva para un traslado inminente.