Felipe es enviado a la frontera occidental por su padre, quien exige que cumpla su deber como esposo acompañando a Aurora al cine, amenazando con sacarlo de la familia si no lo hace. Aunque Aurora admite que ya no siente nada por Felipe y que no hay posibilidades para ellos, intenta darle una última oportunidad. Sin embargo, al llegar al cine, Aurora descubre que Felipe está en la capital provincial acompañando a la madre enferma de Sofi, lo que le impide asistir. El conflicto queda abierto ante la ausencia de Felipe y la presión familiar creciente.